Hasta este miércoles, el accidente que se produjo exactamente en Caño Alegre (Antioquia), kilómetro 99 de la vía a Santuario, y en el que murió John Jairo Torres Benítez, de 48 años, había estado cubierto por un manto de discreción diplomática, y solo fue revelado por un artículo que publicó el diario El Mundo, de España.

Según ese medio, el accidente se produjo a las 4:30 de la tarde de ese día, cuando Krsnik Castelló viajaba entre Medellín y Bogotá, en un Hyunday Santa Fe de color gris, con matrícula M ES 003, del cuerpo diplomático. En las indagaciones que hizo el periodista a cargo de la investigación, después de ser impactado por la moto en la parte trasera de su vehículo, el cónsul huyó del lugar y fue detenido 6 kilómetros más adelante por la Policía.

“El código vial colombiano deja muy claro que los accidentes con alcance son responsabilidad de la persona que los hace, y en este caso, del motociclista”, dijo este jueves Gómez de Olea en Blu Radio, y aseguró que el “informe policial sobre el accidente en sí no dice que el cónsul se haya fugado”.

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“El cónsul lo que alega es que en el momento del accidente había una caravana de varios vehículos. Un camión hizo un movimiento brusco, los vehículos fueron frenando consecutivamente; en el momento del frenazo del cónsul es cuando se produce el impacto. El cónsul alega que en ese momento no sintió el choque y 6 kilómetros después fue dado el alto por la Policía”, agregó el jefe de le delegación diplomática de España en Colombia.

“En ese momento se produjo toda la colaboración, se inspeccionó el vehículo, se apersonó el cónsul con el vehículo en la comisaría de Doradal (Antioquia), que fue el lugar donde se produjo el accidente. Y desde entonces hasta ahora ha habido una colaboración plena”, agregó.

Según el informe policial citado por el embajador, la moto iba entre dos vehículos, el del cónsul delante y otro vehículo detrás, y el otro vehículo también golpea a la moto y al motociclista.

El comunicado que sobre el hecho difundió la Policía este miércoles, después de que se conociera la información publicada por El Mundo, dice que “otro vehículo sin identificar habría arrollado al motociclista y su conductor se dio a la fuga […]. Con esta referencia se ubicó una camioneta con la que al parecer se produjo el primer impacto, la cual era conducida por el señor Sergio Krsnik Castelló, que se identificó como cónsul general en Colombia”.

“La versión que tenemos es la que da el señor cónsul, que es la que a mí me da credibilidad. Cuando se demuestre lo contrario, habrá que atenerse a lo que entonces se verifique”, enfatizó Gómez de Olea en la emisora.

Aclaró también que la camioneta involucrada en el accidente ni se ha arreglado ni se ha lavado, como afirma El Mundo que lo ordenó Krsnik Castelló. “Está intacta desde el momento del accidente, con todos los impactos, que no se han reparado. Está a disposición de las autoridades colombianas para que hagan peritajes posteriores. La propia Policía ya tomó las fotos correspondientes e hizo todos los peritajes justo después del accidente”.

Preguntado sobre si es normal que el cónsul estuviera de vacaciones en un carro diplomático, el embajador dijo que el cónsul estaba en visita dentro de su circunscripción consular, y tiene toda la potestad de poder moverse dentro de ella.

Dijo asimismo que el cónsul seguirá en Bogotá hasta finales de julio o agosto de este año, cuando tiene que finalizar su misión, dentro de las rotaciones normales. “Salvo que haya otra derivada de este caso, cumplirá su misión aquí, como le corresponde”.

Reconoció que se enteró del hecho desde hace cuatro meses. “Hemos tenido plena colaboración con la cancillería colombiana. Hemos tenido conocimiento desde el día 18, por supuesto”.