La misiva está dirigida al presidente Juan Manuel Santos y Nicolás Rodríguez Bautista, alias ‘Gabino’, comandante del Eln y pide a las partes de la mesa en Quito que extiendan el cese al fuego bilateral para no frenar los avances alcanzados hasta ahora.

Los firmantes aseguran que “una ruptura del cese al fuego distanciaría a las partes de la negociación, significaría muerte, dolor y desplazamiento para la población civil que suele ser la más afectada del conflicto”.

También resaltan que avanzar en los diálogos ayudaría a evitar que “los enemigos de la paz” hagan de la “guerra una bandera electoral”.

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Los intelectuales piden hacer los ajustes que se requieran pero continuar dialogando en medio del cese, pues consideran que acabarlo representaría que el próximo ciclo, que también inicia el 9 de enero, se enfocaría en acordar un nuevo cese.

Además, señalan que “a pesar de los incidentes, que deberán ser investigados de manera eficaz, el cese al fuego brinda un mejor contexto para la participación de la sociedad en la construcción de paz y aumenta la legitimidad social del proceso de diálogo”.

Entre tanto, el ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, dijo en los últimos días que si se prorroga el cese “con las mejoras que se han sugerido” el Gobierno lo respetará. De lo contrario “estará lista la fuerza pública para enfrentarlos con toda contundencia”.

La mesa de negociación se instaló desde febrero del año pasado en Quito, Ecuador, y el cese de hostilidades estaba vigente desde el pasado 1 de octubre.

El 19 de diciembre, el exvicepresidente de Colombia Gustavo Bell fue delegado como el nuevo jefe del equipo negociador del Gobierno en los diálogos con el ELN en sustitución del exministro Juan Camilo Restrepo.

Bell aseguró que se siente “razonablemente optimista” ante una posible prórroga del cese al fuego con esa guerrilla. Sin embargo, Rodríguez Bautista dijo que la mesa de diálogo con el Gobierno de Colombia “no puede ser interrumpida” por el fin del alto al fuego.

Con EFE.