Los hechos ocurrieron el pasado 31 de enero cuando el plantel realizó una fiesta sexual para celebrar su triunfo en la Superliga.

De acuerdo con versiones que reposan en el expediente, a la celebración asistieron 22 o 23 trabajadoras sexuales. Una de ellas acordó tener sexo con el jugador Carlos Mario Arboleda. Luego, la misma mujer negoció con otro jugador. Cuando estaba en la habitación con él, aparecieron otros 6 jugadores.

La versión contradictoria de la mujer, identificada como Jessica Andrea Muñoz, habla de violación, pero en otros apartes dice que se acordó un pago que no se hizo efectivo.

Esas contradicciones son las que han llevado a la Fiscalía a evaluar el archivo del caso. Además, no se logró determinar un abuso sexual, según RCN Radio.

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A lo largo del escándalo se reveló que la mujer recibió una cifra entre 6 y 7 millones por sus servicios, luego del incidente, lo que significaría que se saldó la deuda.

Se habló de otros pagos, entre $ 1.500 y $ 2.100 millones, para comprar el silencio de la trabajadora sexual, pero la Fiscalía no se ha pronunciado sobre el tema.

Ese desembolso, según el comentarista deportivo Iván Mejía, explicaría por qué el equipo no hizo nuevas contrataciones.