El menor se encontraba ordeñando la vaca en su finca, pero por error haló por la cola del animal en vez de la ubre, lo que molestó a la res. Este tipo de cosas siempre le pasan a Simón el bobito, protagonista del poema escrito por Rafael Pombo.

Según indicó la madre del niño, luego de recibir la patada de la vaca el pequeño quedó mareado por el golpe y terminó cayéndose sobre una ternera que estaba dormida cerca al sitio de ordeño.

El artículo continúa abajo

La criatura, ofuscada por ver su sueño interrumpido, se levantó de mal humor y le pegó un segundo golpe que terminó por dejar a Simón inconsciente en el piso.

La madre, al ver que su hijo había tardado más de lo normal en regresar a casa, fue al granero y encontró al niño tirado sobre el heno con varias heridas. De inmediato fue remitido al hospital más cercano donde ya es conocido por sus constantes travesuras, que no siempre terminan bien.

Si quieres saber cómo se encuentra Simón de los golpes que le dio la vaca ingresa aquí.