Aparte de su alergia al cloro, también es asmática, como se lo contó al diario Marca hace 4 años cuando participó en los Juegos de Londres. Señala que cuando tiene muchos mocos, a veces empieza a ahogarse en la piscina.

Pero como lo señala el portal En Femenino, “estas condiciones no han frenado a la deportista, sino todo lo contrario: la han vuelto más fuerte y han hecho que trabaje más duro por lograr sus sueños”, como su primer título olímpico que acaba de lograr y que narró así de eufórica la televisión española:

El Mundo de España resalta que la preparación para los 200 mariposa duró un año, cuyo objetivo fue mejorar en la fuerza física, ya que era excelente en la parte técnica. Para ello tuvo que trabajar mucho en campo y gimnasio.

Dice este medio que el de Belmonte “no es un oro cualquiera” así valga lo mismo en la tabla de medallería, pues se trata de uno de los deportes que está en el altar olímpico, junto al atletismo y la gimnasia, y España no subía a ese lugar desde Barcelona 92:

Todo lo que sintió en el momento de tocar el muro con la yema de los dedos, cuando aporreó el agua con fuerza o cuando el cloro nos impidió ver sus lágrimas, merece todos los sacrificios, todos los esfuerzos”