La empresaria no quiere que su nuevo hogar sea un blanco para los ladrones, así que decidió mantener su colección de joyas, avaluada en varios millones de dólares, lejos de su residencia.

De acuerdo con TMZ, todo el ‘bling bling’ de Kim está “bajo constante supervisión, con elaboradas medidas de seguridad”, pero también conserva guardias armados las 24 horas en su casa.

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Kim comparte su mansión con su esposo, el rapero Kanye West, y sus dos hijos North y Saint. Pronto se unirá a la familia la hija que tendrán con ayuda de un vientre de alquiler.

Happy Holidays

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