La estafa ocurrió este fin de semana, en Florida, uno de los sitios que ha visitado Azcárate durante sus vacaciones por Argentina.

Así lo contó la misma actriz en su cuenta de Instagram, donde narró lo que le sucedió cuando fue a cambiar varios cientos de dólares en el país gaucho:

En medio de mi caminata [por Florida] me crucé con un caleño que me ofreció cambio de moneda. Me generó confianza así que acepté. Me llevó a la oficina, un sitio bastante formal por cierto, le entregué al cajero unos billetes de cien dólares y al contarlos me dijo que entre esos iban dos de uno. Me los devolvió y sin dudarlo asumí el error”.

Sin embargo, al salir del sitio, Azcárate recordó que ella en el hotel había contado los dólares y solo iban billetes de 100, así que cayó en cuenta que el error no era suyo, sino del cajero, por lo que regresó al lugar a hacer el reclamo:

Entré furiosa, pedí la grabación y contra la voluntad de los empleados que habían estado presentes, entre esos por supuesto el colombiano, me lo tuvieron que mostrar y efectivamente me habían tumbado doscientos dólares de frente con un vil trueque de billetes al mejor estilo de un mago profesional”.

En ese momento, la actriz llamó a la autoridades para lograr que los estafadores le devolvieran los 200 dólares que le habían robado (alrededor de 592 mil pesos colombianos), agregó en su relato:

Mandé llamar a la policía, armé el quilombo como dicen aquí, me devolvieron mi dinero y salí a respirar porque estaba poseída por la ira. Es una lástima que personas como éstas nos hagan quedar tan mal en el exterior además embaucando compatriotas. Por cosas como esta es que uno entiende por qué lastimosamente tenemos tan mala fama así otros luchemos por ser embajadores de lo maravilloso de nuestro país al visitar otros lejanos”.

Hoy fui a dar una vuelta en la mañana por la calle Florida aprovechando el sol porque el clima ha estado un poco frío a pesar de ser primavera. No es una de mis zonas favoritas porque para mi gusto es bastante turística y siento que ese tipo de áreas suelen ofrecer lo obvio. Por lo general prefiero buscar rincones y asesorarme por personas que dominen la ciudad. El caso es que en medio de mi caminata me crucé con un caleño que me ofreció cambio de moneda. Me generó confianza así que acepté. Me llevó a la oficina, un sitio bastante formal por cierto, le entregué al cajero unos billetes de cien dólares y al contarlos me dijo que entre esos iban dos de uno. Me los devolvió y sin dudarlo asumí el error. Al salir de ahí recapitulé, recordé haber contado la plata con cuidado en el hotel y decidí regresar a hacer el reclamo. Entré furiosa, pedí la grabación y contra la voluntad de los empleados que habían estado presentes, entre esos por supuesto el colombiano, me lo tuvieron que mostrar y efectivamente me habían tumbado doscientos dólares de frente con un vil trueque de billetes al mejor estilo de un mago profesional. Mandé llamar a la policía, armé el quilombo como dicen aquí, me devolvieron mi dinero y salí a respirar porque estaba poseída por la ira. Es una lástima que personas como éstas nos hagan quedar tan mal en el exterior además embaucando compatriotas. Por cosas como ésta es que uno entiende por qué lastimosamente tenemos tan mala fama así otros luchemos por ser embajadores de lo maravilloso de nuestro país al visitar otros lejanos. Por suerte Buenos Aires es tan linda que con el color de sus calles pude apaciguar la piedra. Me vine a "El Callejón", un pequeño teatro en Abasto a ver una obra que me recomendaron. Se llama "El hombre de las gafas de pasta" Ojalá no sea la historia del caleño con lentes que quiso estafarme porque no respondo.

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