Gracias a su exitoso show, Alejandra Azcárate ya solo trabaja por sentirse activa

Así lo contó la comediante en el programa de Jaime Bayly, al que fue invitada la semana pasada.

Jaime Bayly y Alejandra Azcárate
Jaime Bayly y Alejandra Azcárate | Instagram @laazcarateoficial

Con su reciente presentación en Miami logró un récord de 1291 funciones “con un 97.3% de aforo agotado”, como lo contó en la conversación con el periodista peruano.

Lleva uno ocho años dando vueltas con ‘Descárate con la Azcárate’, pero “de tres años para acá me metí de fondo porque la misma obra me lo pidió”. Como indicó el escritor, ya suma más de 4 millones de personas que han disfrutado de su espectáculo.

Este éxito viene no solo con “enormes satisfacciones”, sino también con una recompensa económica que se ha ganado gracias a su creatividad, actitud contestataria y disciplina en su trabajo. “Me ha dejado la dicha de saber que hoy en día puedo trabajar solo por sentirme activa”, dijo la también actriz a Bayly, cuando este la interrogó sobre qué tan lucrativo era su monólogo.

Sin embargo, ese lujo que anhelan muchos no es solamente por su trabajo en las tablas, sino por si inteligencia para manejar el dinero que ha hecho con él.

Me gusta darme buena vida, me doy mis gustos, invierto mucho en los viajes […] pero soy muy juiciosa, sé invertir… me he metido mucho en finca raíz […] ahí está mi vejez”, añadió Azcárate.

Por ahora no ve una segunda parte del aclamado show, pues lo “pienso hacer este hasta que la gente lo permita” y, de llegar una secuela, tendría que desaparecer un buen rato antes de hacer un regreso de esa forma, pues “en una segunda entras con un público altivo y retador”.

Alejandra, “felizmente casada hace 12 años” con un publicista 11 años mayor que ella, contó también una divertida anécdota que vivió al hacer un comercial de jabón, su opinión sobre Santos, Uribe, el plebiscito por la paz y explicó que no piensa tener hijos porque “yo adoro mi libertad. Es un tema muy personal […] Admiro profundamente a las mamás […] me quitó el sombrero, pero ese sombrero no lo quiero para mí.”

En Instagram también describió su experiencia al lado del presentador, y contó que al final, hasta la invitó a tomar vino a su casa.

Lo conocí aquí en Miami pocos minutos antes de salir al aire, me sintió nerviosa, lo cual era cierto, porque él tiene la particularidad de intimidar, cosa que solo generan los brillantes. Se peinó con la mano, me dio un beso en la mejilla, me ofreció un mini brownie y de inmediato me sentó en el banquillo. Pensé que iba a despacharme en un par de minutos pero con generosidad me dedicó su programa entero en vivo. Nos reímos, debatimos, opinamos e intentó ponerme en aprietos pero a ambos nos quedó claro que no existen preguntas atrevidas sino respuestas sin coraje, así que hicimos un buen mano a mano porque a ninguno le tiembla todavía la neurona. Salí tranquila, satisfecha y sobre todo muy agradecida. Que él, semejante personaje me hubiera presentado como la creadora del monólogo más exitoso realizado por una mujer en Latinoamérica, lo recibo como un valioso premio a tanta disciplina, lucha y respeto por lo que hago. Me invitó a tomar vino a su casa así que brindaré pestañeando de felicidad junto a este hombre que hasta ayer admiraba y hoy además ya quiero. GRACIAS Jaime Bayly.

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Su entrevista completa se puede ver a partir del minuto 12:52 del siguiente video:

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