Ahora, su iniciativa es bajar a la mitad el precio de los peajes en las vías del país.

“Esta medida beneficiará directamente a todos los ciudadanos que transiten por el país que al ahorrarse los altos costos de los peajes podrán invertir en gastos de consumo que reactiven la economía interna de manera integral”, afirmó Piedad en el marco de la presentación de su propuesta, citada por El Espectador.

Según Piedad, el Estado debe ser garante en temas como el cobro de peajes que, dice, está atrasado en tecnología e innovación por parte de las empresas que tienen las concesiones. (Vea también: Así fue el ‘agarrón’ entre Ordóñez y Piedad en un foro sobre corrupción)

“Hay que recaudar un billón de pesos, equivalente a 300 millones de dólares, ya no mediante el cobro de tarifas altísimas a los transeúntes, sino a través de una política justa de recaudación que, al igual que lo propuesto con la eliminación del cobro del IVA, recaude el gasto necesario mediante un impuesto específico para los coches de lujo”, afirma la candidata.

Para reemplazar el recaudo que llega del pago de los peajes, Piedad Córdoba propone un impuesto del 15 % para la venta de carros de lujo. Además, dice, se impondrán tributos a los aviones privados y yates, que podrían representar un ingreso de 50 millones de dólares.

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Sobre esta propuesta, la revista Semana asegura que ya fue descalificada por expertos, que la consideran como algo “populista” e inviable económica y jurídicamente.

Según Semana, no tendría procedencia esta iniciativa, entre otras cosas, porque “muchas de las carreteras del país se han construido bajo el esquema de concesión, donde un privado hace la carretera con recursos propios o de préstamos de terceros y como contraprestación el estado le da el derecho de explotación de la vía por algunos años, mediante el cobro de peajes”.