Juan José Rendón es un venezolano y se promociona a sí mismo como asesor político y gurú de campañas presidenciales, 28 para ser exactas, entre las cuales se incluyen, según él, las 2 que llevaron al poder al presidente Juan Manuel Santos, y trabajó con Álvaro Uribe.

Por sus métodos poco ortodoxos (algunos usan la palabra sucios), algunos lo describen como “experto en la demonización del adversario”, expresión que cuadra perfectamente con lo que le dijo a Bayly en su entrevista.

“Y en Colombia… me ocupé de Piedad, me ocupé de las Farc, me estoy ocupando de Petro, por mi cuenta y riesgo, con mis amigos, con mis apoyos, con mi dinero. Punto. Y desde afuera. O sea, que no pueden decir que estoy en participación política en Colombia. No estoy trabajando para ninguna campaña. Y Petro lo sabe, y lo ha dicho. Y le duele. Y le va a doler más”, dijo Rendón.

Luego, al ser interrogado si estaría dispuesto a trabajar con Iván Duque, dijo que “estoy colaborando indirectamente, haciendo lo que pueda para concientizar a través de los medios que están a mi alcance que Petro es una mala opción para Colombia”.

¿Medios a su alcance? La afirmación de J.J. Rendón hace pensar que entre los medios a su alcance están las redes sociales.

Rendón describe a Petro como “un peligro gravísimo” (con simpatías por Hugo Chávez) y a Duque, como ‘inteligente, pero le falta ‘garra’. Rendón cree que si Gustavo Petro pasa a segunda vuelta, las cosas “se van a complicar”, pues puede ganar. Rendón lo atribuye al voto de opinión, a que los votos de Fajardo son en realidad de izquierda, y a que los votos que le endosó Uribe a Duque no van a ir todos para él.

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“En Colombia hay una cosa que se llama el voto de opinión, que es el voto no (de los partidos), que se mueve con la comunicación y lo que va pasando, y que se persuade, y ese público,  lamentablemente en Colombia va y viene. Los votos se van endureciendo”.

Y con otra declaración da pista de lo que es su trabajo ‘gratuito’:
“Yo creo que estas campañas se han vuelto muy emotivas, y que toca reivindicar símbolos, frases, canciones, memorias, cosas que hagan que la gente se conecte más”.

Todo eso suena muy parecido a la campaña de miedo contra la venezolanización que se manejó en las elecciones y consultas del 11 de marzo.

También suena muy parecido a la rabia con que se votó el plebiscito de los acuerdos de paz.