Y esto porque ante una Eva visiblemente intimidada, el candidato presidencial manejó la entrevista para llevarla al terreno político, aburrido para un horario familiar de domingo.

A pesar de que el candidato la amenazó con acabar la entrevista en varias oportunidades, Eva logró que apareciera en cámara preparando un ceviche y, ya cuando se lo estaban sirviendo a la mesa, ella le dijo algo que, sonó como si le estuviera “echando los perros”.

“Dicen que a la mujer se le conquista por el estómago. Tú y yo que no nos hemos querido tanto, te estoy empezando a querer más. ¿Tú me quieres un poquito más que al principio de esta entrevista? Osea, ¿ya podrías plantearte tener una relación conmigo?”, le dijo Eva, quien hablando a los televidentes les contó lo que le había dicho él fuera de cámara: ¡Que jamás se plantearía casarse conmigo!

“¿Pero por qué?”, le preguntó a Vargas, a lo que él respondió: “Porque estoy felizmente casado desde hace años”.

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Y luego descartó cualquier tipo de relación con varias preguntas: “Ustedes las españolas son muy furiosas. ¿Verdad que sí? Malgeniadas, ¿verdad que sí? Intolerantes, ¿verdad que sí?”.

A lo que Eva le respondió, luego de que le confirmaran que no estaba en horario infantil.

“Habló de putas la tacones”, lo que equivale en buen chibchombiano a “un burro hablando de orejas”.

Y luego explicó su afirmación: “¿Eres intransigente? Sí. ¿Tienes mal genio? Sí”. Pero Vargas Lleras justificó su fama de malgeniado como una forma de haber logrado lo que hizo en los diferentes cargos que ocupó, frente a la cartera de Vivienda y como vicepresidente frente a la infraestructura.

Así se dio la conversación entre Eva y Vargas Lleras: