El candidato de la ‘Colombia Humana’ hizo la oferta en Puerto Tejada (Cauca).

“Una cosa es quitar tierra a la fuerza y otra cosa es comprar la tierra con retención, lo cual significa pagar la tierra. Incluso, yo invitaría al doctor Ardila Lülle que nos vendiera la tierra de Incauca para desarrollar las granjas de campesinos e indígenas”, dijo Petro.

La ‘propuesta’ de Petro provocó la reacción de diversos sectores, que hicieron notar la coincidencia con los planteamiento de Hugo Chávez en Venezuela, y la calificaron de iniciativas de expropiación disfrazadas.

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“El dr Gustavo Petro quiere volver los ingenios del Cauca un desorden como volvió las empresas de propiedad de Bogotá. Se le salen los colmillos expropiadores de Chávez así quiera esconderlos”, dijo el expresidente Álvaro Uribe.

En ello coincide el pronuciamiento de ‘La República’:

“Pero lo peor no es pronunciar palabras ardientes para entusiasmar a las multitudes, es hablar de venderle propiedades al Estado, pues cuando un mandatario local, regional o nacional pone esus ojos en una propiedad privada, solo tiene un desenlace: la expropiación. Y esa acción propia del Estado comunitario, socialista o progresista, si está calcada de lo que sucedió a partir de 1999 cuando el desaparecido, Hugo Chávez, llegó al poder en Venezuela, quien ejerció su mandato a partir de la expropiación de las propiedades privadas que eran la espina dorsal de esa economía petrolizada; acción que a la postre dejaría en ruinas al aparato productivo del vecino país y que se ha convertido en el fantasma que acecha a los colombianos de cara al presente debate electoral”.