Fajardo, a su tuno, respondió que Jorge Robledo había reconocido la responsabilidad del Polo en lo de Samuel Moreno y denunciado el escándalo de corrupción de Odebrecht.

El intercambio verbal se dio en un debate que arrancó aburrido, con el esquema de adjudicación de turnos para que cada uno de los candidatos repitiera lo que ha dicho en múltiples escenarios a lo largo del país.

Pero la confrontación adquirió ese verdadero carácter cuando se formuló la pregunta sobre la corrupción, y el candidato Gustavo Petro aprovechó para hacer ataques al uribismo, y otros velados a las maquinarias electorales (encarnadas por los partidos tradicionales, que representan Humberto de la Calle y Germán Vargas Lleras).

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Petro recordó cómo había denunciado, como congresista, los nexos entre la clase política y el paramilitarismo, los falsos positivos y las interceptaciones telefónicas, señalando la responsabilidad de los gobiernos de Álvaro Uribe.

“A riesgo de mi vida, he luchado contra la corrupción. Por eso, hay falsedad cuando se habla de la corrupción y se pertenece a partidos que son verdaderas asociaciones para delinquir. Se habla hipócritamente de la corrupción cuando, al mismo tiempo, se acepta el apoyo de congresistas que han comprado votos en los territorios del Caribe o de Colombia”, dijo Petro.

Ni Vargas Lleras ni Humberto de la Calle se dieron por aludidos por los señalamientos de pertenecer a partidos que son “asociaciones para delinquir”. Pero Duque sí asumió la defensa del uribismo y contraatacó a Petro y Sergio Fajardo.

“A mí me gustaría que lo mismo que pide Petro contra la corrupción paramililtar lo pidiera para los corruptos de las Farc, que quieren es impunidad en nuestro país. Y a mí… me parece también, y lo digo respetuosamente, Sergio, es que el Polo sí que tiene un largo legado de corrupción en Bogotá, y me parece que usted también debería despercudirse de eso si quiere ser coherente”, dijo Duque.

Despercudirse significaba para Duque responder las acusaciones de hacer coaliciones “con el partido que Samuel Moreno usó para robarse a Bogotá”.

Para despercudirse, Fajardo se limitó a exaltar a Claudia López, de quien dijo es “adalid de la lucha contra la corrupción en Colombia”, y a Jorge Enrique Robledo, del Polo Democrático, “el mejor senador de Colombia, que ha enfrentado la corrupción de Odebrecht”, y que asumió la responsabilidad del partido en el caso Samuel Moreno.